Tuesday, October 24, 2006

El sábado 21 fuimos al Centro Comercial Opción mi novio, un amigo nuestro y yo. Pillamos entradas para ver el Laberinto del Fauno, y entramos a cenar en el Pizza Jardín. En este restaurante, cuando nos acababan de servir las bebidas, mi novio se notó que le iba a dar un ataque epiléptico, así que se tumbó en el suelo. Gracias a Dios los camareros nos ayudaron desde el principio, uno no paró de darnos servilletas, e incluso le metió algunas en la boca a mi cuore para que no se mordiera la lengua, mas él se las quitó porque aún estaba consciente. Agradezco también la intervención de una enfermera y una doctora que casualmente estaban cenando en el local, y nos echaron una buena mano, sobre todo cuando al final de la crisis se puso cianótico (de color violeta, ya que apenas tenía oxígeno), y pidió una bolsa de hielo a los camareros, y a un señor, no sé si amigo o novio de alguna de las dos sanitarias, quien creo que llamó al 112.

No olvido tampoco a los guardias de seguridad del centro, a la policía de Alcorcón que se presentó de ipsofacto y fueron majísimos, a la médico, a la enfermera y al conductor de la ambulancia de Cruz Roja, ni a los dos hombres de la ambulancia del SERMAS, que nos acompañaron hasta el aparcamiento, donde nos subimos a la ambulancia de la bandera suiza inversa, rumbo al Hospital de Alcorcón.

Las urgencias de este sanatorio funcionaron muy bien, en especial la doctora que atendió a mi amor, la cual mostró muchísimo interés. La cosa se jorobó pasadas unas horas, cuando mi novio preguntó a la enfermera que le había realizado el electro que a qué hora le iban a dejar salir. Ella le respondió: "cuando a mí me dé la gana". Él, ni corto ni perezoso, se incorporó de la cama y comunicó que se las piraba. Pidió que le quitaran la vía, y como tardaban, el burrito de mi niño se la quitó el solito. Alta voluntaria, y analítica en mano hecha urgentemente, aunque con su edad rejuvenecida en diez años.

Por último, muchísimas gracias a nuestro amigo alias "espaldas vascas", tú que supiste reaccionar a tiempo, al quedarme bloqueada, a mi hermana pequeña y su novio, que volaron desde una fiesta hasta el Hospital en cuanto les llamé, y a todas aquellas personas que nos apoyaron, y que no han sido mencioanadas por no acordarme o no querer que el blogspot me reviente con todo este rollazo que he escrito, y que me devuelven un poco la confianza en la raza humana. Que nunca os falte la ayuda de los demás. Un abrazo.